Cómo limpiar el filtro de la campana extractora sin dañarlo
Antes de limpiar el filtro de la campana extractora, identifica si es una malla metálica para retener grasa o un filtro de carbón activado. El metálico suele ser lavable; el de carbón de una campana de recirculación normalmente se reemplaza. El manual de tu modelo tiene la última palabra.
Una campana que retiene grasa puede acumular residuos con cada cocción. Cuando notas una malla pegajosa, olor persistente o menor extracción, conviene revisar el filtro antes de pensar que el motor está fallando.
1. Apaga la campana y deja enfriar la zona
Espera a que las superficies estén frías. Desconecta el equipo o sigue el procedimiento de seguridad del manual si vas a manipular piezas desmontables. No limpies mientras los quemadores estén encendidos ni rocíes líquidos hacia el motor o las conexiones eléctricas.
2. Identifica el tipo de filtro
Las campanas con salida al exterior suelen utilizar mallas metálicas antigrasa. Algunas de recirculación incorporan además filtros de carbón para reducir olores. No son equivalentes: el carbón de un filtro convencional no recupera su capacidad con agua y jabón, mientras que una malla metálica lavable sí admite limpieza según su fabricante.
Si no sabes qué filtro tienes, busca el modelo de la campana y consulta su manual. No fuerces pestañas ni marcos que parezcan fijos.
Filtro de la campana extractora: qué revisar
El filtro metálico de grasa y el filtro de carbón activo cumplen funciones diferentes y no comparten necesariamente el mismo mantenimiento.

Normalmente recoge grasa; consulta el método de lavado.
En muchos modelos se reemplaza, no se lava.
Comprueba que el filtro quede totalmente fijo.
Metal o carbón: el material cambia el procedimiento
Un filtro metálico antigrasa suele diseñarse para lavarse, mientras que muchos filtros de carbón activado usados en campanas de recirculación no son lavables y deben sustituirse. No supongas que dos filtros son equivalentes solo porque estén detrás de la misma cubierta.
Consulta el manual del modelo antes de retirar piezas. En el caso de una malla lavable, usa el método permitido, agua templada y desengrasante compatible cuando se indique; evita abrasivos, herramientas punzantes o productos muy agresivos que puedan deformar la malla.
Antes de volver a encender la campana
Comprueba que todas las piezas estén completamente secas y bien fijadas, y que no queden restos de producto de limpieza. Reinstalar un filtro húmedo o mal encajado puede afectar el funcionamiento.
Si persisten ruidos, vibraciones o un caudal de extracción muy bajo después de limpiar el filtro, no intervengas conexiones eléctricas o el motor. Pide revisión técnica y evita usar la campana si presenta señales de fallo.
| Señal | Posible explicación | Primer paso útil |
|---|---|---|
| Malla metálica | Grasa visible | Limpieza suave según fabricante. |
| Cartucho de carbón | Olores persistentes | Verifica reemplazo y compatibilidad. |
| Campana sin succión | Filtro o ducto | Revisa accesos seguros y solicita ayuda. |
3. Limpia una malla metálica sin deformarla
Retira el filtro siguiendo las instrucciones del fabricante. En muchos modelos basta con liberar una pestaña y sostener la malla para que no caiga. Colócala en un recipiente con agua tibia y detergente suave; Broan-NuTone recomienda un remojo de 15 a 20 minutos por lado para sus filtros antigrasa.
Después, pasa una esponja o cepillo suave siguiendo el entramado, sin doblarlo. Enjuaga hasta retirar jabón y grasa, y deja secar por completo antes de reinstalar. Evita estropajos metálicos, disolventes agresivos y mezclas de productos químicos.
Solo si el manual lo autoriza. Algunos filtros metálicos admiten lavavajillas, pero determinados detergentes pueden decolorarlos. El lavado manual con detergente suave suele ser una alternativa más controlada.
4. ¿Y si el filtro es de carbón?
No lo sumerjas ni intentes reactivarlo con calor. En las campanas que utilizan carbón no lavable, corresponde reemplazarlo por un repuesto compatible cuando el fabricante lo indique o cuando pierda eficacia. Antes de comprar, comprueba el número de modelo y la forma de fijación.
5. ¿Cada cuánto hay que revisarlo?
La frecuencia depende de cuánto cocinas y del tipo de preparación. Freír acumula grasa más rápido que calentar alimentos ocasionalmente. Como referencia, Broan-NuTone menciona una limpieza aproximadamente mensual para determinadas mallas de aluminio, pero no es un intervalo universal. Revisa visualmente el filtro y sigue tu manual.
Si la malla está rota, deformada o no encaja, puede ser razonable reemplazarla. Un filtro limpio pero mal colocado tampoco trabajará como corresponde.
6. Si sigue sin extraer bien
Comprueba que no haya obstáculos visibles en la salida de aire y que la campana opere en el modo adecuado. Si el ventilador no arranca, produce chispas, olor a quemado o ruidos mecánicos persistentes, deja de utilizarla y solicita revisión técnica. No abras el motor ni las conexiones eléctricas.
Si además el agua de la cocina drena mal, consulta nuestra guía sobre qué hacer con un lavaplatos tapado antes de usar químicos; es un problema distinto y requiere otra revisión.
Identifica el filtro. Lava las mallas metálicas autorizadas con detergente suave, deja secar por completo y reemplaza los filtros de carbón no lavables cuando corresponda. Si persisten ruidos o fallas eléctricas, detén el uso y busca ayuda.
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Fuentes consultadas
- Broan-NuTone: How do I clean my range hood's grease filters?.




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