Política editorial
Las reglas que nos ponemos nosotros mismos
Nuestra política editorial existe para que una respuesta útil no dependa del apuro, de una moda o de una relación comercial. Estos son los criterios que usamos para mantener coherencia en el sitio.
Utilidad antes que cantidad
Cada contenido debe resolver o aclarar algo concreto. Publicar por publicar no es un objetivo editorial.
Fuentes y contexto
Las fuentes sostienen datos y recomendaciones; el trabajo editorial consiste también en explicar qué significan y dónde no alcanzan.
Seguridad
Una guía general no reemplaza una evaluación presencial cuando hay riesgos eléctricos, químicos, estructurales, de incendio o gas.
Correcciones
Podemos actualizar un contenido si encontramos una fuente mejor, un error o una explicación que necesita más contexto.
Originalidad y valor añadido
Una fuente no es un atajo para repetir lo que ya existe. Nuestras guías deben aportar organización, comparación, contexto, diagnóstico orientativo, límites de seguridad o herramientas que ayuden a tomar una decisión.
Claridad y precisión
Preferimos lenguaje cotidiano y explicamos los términos técnicos cuando son necesarios. Distinguimos una causa confirmada de una causa posible y evitamos afirmar a distancia lo que requiere una evaluación presencial.
Independencia editorial
Publicidad, afiliaciones, colaboraciones o acuerdos comerciales no deben determinar las conclusiones técnicas de una guía. Cuando exista una relación comercial relevante, debe identificarse de forma clara.
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